| Crece la conciencia mundial sobre urgencia del cambio climático |
| Viernes, 21 de Diciembre de 2007 00:25 |
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La semana pasada, la frivolidad dio paso a un encuentro destinado a un asunto más serio, como es la urgente necesidad de que los países del mundo se pongan de acuerdo en cómo enfrentar las terribles consecuencias del calentamiento global que se nos viene encima. Escenario de la Conferencia de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, la isla fue testigo de las grandes distancias que separan las concepciones de desarrollo sustentable que tienen los países industrializados, de aquellos que pugnan por subsistir o aspiran a mejorar las condiciones de vida de sus pueblos. A última hora, el sábado pasado, cuando ya se daba por fracasado el encuentro, Estados Unidos (EU) bajó el tono a sus reticencias y aceptó a regañadientes la posición del llamado del Grupo de los 77 más China, que agrupa a las naciones en desarrollo, después de que la Unión Europea y Japón también la aceptaran. Ese consenso salvador dio como resultado un documento base que deberá desembocar en un futuro acuerdo que perfeccione los alcances del Protocolo de Kyoto, firmado en 1997, rechazado por EU, y cuestionado por otros países industrializados. El documento final, recogido en la llamada Hoja de ruta de Bali, establece por primera vez que deberá haber compromisos de reducción de la emisión de gases de efecto invernadero para los países en vías de desarrollo a partir de 2013, y que los países desarrollados, además de estos compromisos, deberán realizar una transferencia de tecnología y una financiación para mitigación del cambio climático en los países en vías de desarrollo "medible, verificable y notificable". Dos años largos quedan antes de que las naciones del mundo vuelvan a discutir el tema en la cumbre de Copenhage, Dinamarca, donde se sabrá hasta qué punto la "hoja de ruta" de Bali sirvió de algo. Tal como lo han denunciado algunos grupos ecologistas, el acuerdo es insustancial. No hay cifras ni compromisos concretos con la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, ni metas ni plazos para evitar el aumento de dos grados en la temperatura mundial antes de arribar a la mitad del siglo. Las medidas concretas y sus fundamentos científicos quedaron relegados a una nota de pie de página, por petición de EU, lo que parece minimizar su importancia. Los ambientalistas celebraron el consenso, pues pese a los pocos compromisos adoptados significó un paso adelante de las naciones del mundo frente a posiciones que parecían inamovibles. Greenpeace confía en que la presión constante en todos los continentes obligará a los gobiernos en los próximos dos años a aceptar las reducciones en las emisiones de gases. Entre tanto, World Wide for Nature cree que el precio de la aceptación del texto a última hora de EU fue que el acuerdo resultante fuese más débil. Panamá hace llamado a los países desarrollados Con la advertencia de los peligros que enfrenta la humanidad con el cambio climático y la necesidad de una acción más efectiva de los países desarrollados, la administradora general de la Autoridad Nacional del Ambiente, Ligia Castro de Doens, llamó la atención de las naciones en la Conferencia de Naciones Unidas sobre Cambio Climático que tuvo lugar en la isla de Bali, Indonesia. Ante el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, y los ministros de Ambiente que participaron del último tramo de la conferencia, Castro de Doens instó a los países desarrollados a un mayor compromiso: "Los países desarrollados tienen que cumplir sus compromisos de reducir sus emisiones, apoyar la transferencia tecnológica, aportar fondos necesarios para que los países en desarrollo puedan adaptarse". La funcionaria panameña dijo que hay necesidad de llevar a nuestros pueblos soluciones que les permitan enfrentar sus condiciones de vulnerabilidad. Fuente: Mensual.prensa |
Dicen los que saben, que la isla de Bali, en Indonesia, es lo más parecido al paraíso. Situada en pleno archipiélago malayo, rodeada de playas eternas de arenas blancas, y una cultura rica y exótica, es destino turístico favorito de sibaritas y gente del jet set.



